CONSEJOS PARA AFRONTAR EL MALESTAR GENERADO POR LA SITUACIÓN DE AISLAMIENTO

 

Ante esta situación, el Colegio Oficial de la Psicología de Madrid ofrece una serie de recomendaciones para las diferentes situaciones:

 

Si no está afectado por esta enfermedad, pero está sintiendo una serie de emociones con alta intensidad y/o persistentes.

 

Le recomendamos la puesta en práctica de unas sencillas pautas emocionales de autocuidado:

 

  • Mantenga una actitud optimista y objetiva. Es fuerte y capaz.

  • Lleve a cabo los hábitos adecuados y de higiene y prevención que recomienden las autoridades sanitarias.

  • Evite hablar permanentemente del coronavirus.

  • Apóyese en la familia y amigos.

  • Ayude a su familia y amigos a mantener la calma y a tener un pensamiento adaptativo a cada situación.

  • Acuda a fuentes oficiales y busque información contrastada por expertos: Ministerio de Sanidad, Colegios Profesionales Sanitarios, como el de médicos, enfermería y el de farmaceúticos, y Organismos Oficiales tales como la Organización Mundial de la Salud (OMS).
    No contribuya a dar difusión a bulos y noticias falsas, así no alimentará su miedo ni el de los demás.

  • Tenga cuidado con las conductas de rechazo, estigma y/o discriminación. El miedo puede hacer que nos comportemos de forma impulsiva, rechazando o discriminando a ciertas personas.

  •  

Si es población de riesgo, según las autoridades sanitarias

 

  • Lo primero es que deben seguir las recomendaciones y medidas de prevención que establezcan las autoridades sanitarias, sin perder la confianza en ellas. Son los médicos y los científicos los que saben tratar y manejar de la mejora forma la infección.

  • También es importante no quitar importancia al riesgo personal que corren con el objetivo de combatir la sensación de miedo a la enfermedad.

  • Tampoco es necesario magnificar el riesgo real que este grupo tiene. Deben ser prudentes, tomando las medidas preventivas aconsejadas, pero en ningún caso alarmarse.

  • Si le recomiendan medidas de aislamiento, tenga presente que es un escenario que puede llevarle a sentir estrés, ansiedad, soledad, frustración, aburrimiento y/o enfado, junto con sentimientos de miedo y desesperanza. Estos efectos pueden durar o aparecer incluso después del confinamiento. Trate de mantenerse ocupado y conectado con sus seres queridos.

  • Genere una rutina diaria y aproveche para hacer aquellas cosas que le gustan, pero que habitualmente por falta de tiempo no puede realizar (leer libros, ver películas o series, etc.).

 

Si está padeciendo la enfermedad

 

  • Intentar manejar los pensamientos más negativos o desagradables y no adelantar posibles consecuencias o desenlaces negativos.

  • No se alarme innecesariamente.

  • Y ante la lógica sensación de miedo que puedan sentir, lo mejor es buscar apoyo en la experiencia que tengan en situaciones similares, por ejemplo, pensar en cuántas enfermedades ha superado en la vida con éxito.

     

¿Qué se debe contar a los niños?

 

Desde el Colegio Oficial de la Psicología de Madrid, refieren que “los adultos debemos adaptar la información que traslademos tanto al nivel evolutivo de los niños como a los cambios que día a día se producen en la situación del brote de coronavirus, dando la importancia que se merece a la prevención de la transmisión, así como a las medidas de higiene, reduciendo así situaciones de alarma que afecten a menores”.

 

Ante esta situación, el Colegio Oficial de la Psicología de Madrid ofrece una serie de recomendaciones para las diferentes situaciones:

 

Si no está afectado por esta enfermedad, pero está sintiendo una serie de emociones con alta intensidad y/o persistentes.

 

Le recomendamos la puesta en práctica de unas sencillas pautas emocionales de autocuidado:

 

  • Mantenga una actitud optimista y objetiva. Es fuerte y capaz.

  • Lleve a cabo los hábitos adecuados y de higiene y prevención que recomienden las autoridades sanitarias.

  • Evite hablar permanentemente del coronavirus.

  • Apóyese en la familia y amigos.

  • Ayude a su familia y amigos a mantener la calma y a tener un pensamiento adaptativo a cada situación.

  • Acuda a fuentes oficiales y busque información contrastada por expertos: Ministerio de Sanidad, Colegios Profesionales Sanitarios, como el de médicos, enfermería y el de farmaceúticos, y Organismos Oficiales tales como la Organización Mundial de la Salud (OMS).
    No contribuya a dar difusión a bulos y noticias falsas, así no alimentará su miedo ni el de los demás.

  • Tenga cuidado con las conductas de rechazo, estigma y/o discriminación. El miedo puede hacer que nos comportemos de forma impulsiva, rechazando o discriminando a ciertas personas.

  •  

Si es población de riesgo, según las autoridades sanitarias

 

  • Lo primero es que deben seguir las recomendaciones y medidas de prevención que establezcan las autoridades sanitarias, sin perder la confianza en ellas. Son los médicos y los científicos los que saben tratar y manejar de la mejora forma la infección.

  • También es importante no quitar importancia al riesgo personal que corren con el objetivo de combatir la sensación de miedo a la enfermedad.

  • Tampoco es necesario magnificar el riesgo real que este grupo tiene. Deben ser prudentes, tomando las medidas preventivas aconsejadas, pero en ningún caso alarmarse.

  • Si le recomiendan medidas de aislamiento, tenga presente que es un escenario que puede llevarle a sentir estrés, ansiedad, soledad, frustración, aburrimiento y/o enfado, junto con sentimientos de miedo y desesperanza. Estos efectos pueden durar o aparecer incluso después del confinamiento. Trate de mantenerse ocupado y conectado con sus seres queridos.

  • Genere una rutina diaria y aproveche para hacer aquellas cosas que le gustan, pero que habitualmente por falta de tiempo no puede realizar (leer libros, ver películas o series, etc.).

 

Si está padeciendo la enfermedad

 

  • Intentar manejar los pensamientos más negativos o desagradables y no adelantar posibles consecuencias o desenlaces negativos.

  • No se alarme innecesariamente.

  • Y ante la lógica sensación de miedo que puedan sentir, lo mejor es buscar apoyo en la experiencia que tengan en situaciones similares, por ejemplo, pensar en cuántas enfermedades ha superado en la vida con éxito.

     

¿Qué se debe contar a los niños?

 

Desde el Colegio Oficial de la Psicología de Madrid, refieren que “los adultos debemos adaptar la información que traslademos tanto al nivel evolutivo de los niños como a los cambios que día a día se producen en la situación del brote de coronavirus, dando la importancia que se merece a la prevención de la transmisión, así como a las medidas de higiene, reduciendo así situaciones de alarma que afecten a menores”.